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Familias reconstituidas: una familia en dos hogares

Para las personas adultas, es fácil identificar la familia con su hogar incluso después de una ruptura. Pero la situación es diferente para hijas e hijos que, en caso de separación de los progenitores, tendrán que repartir su tiempo entre dos hogares.

Dos_hogares

La cantidad de tiempo que pasan en cada uno de ellos no es el mismo en todas las familias: quizás pasen la mayor parte del tiempo con la madre y visiten periódicamente al padre; o al revés; también es posible que pasen la mitad del tiempo en cada hogar; incluso puede ocurrir que la familia haya encontrado una fórmula propia para organizar la convivencia después de la ruptura. Pero sea cual sea esta fórmula, ambos progenitores siguen formando parte de la familia de hijos e hijas, aunque ya no convivan.

Cuando la familia está compuesta por dos hogares es muy importante que estos se comuniquen y cooperen para establecer principios y normas coherentes. La disparidad excesiva puede crear confusión y conflictos.

Esto no quiere decir que el funcionamiento de los dos hogares tenga que ser necesariamente el mismo, ya que cada familia es diferente y ambos progenitores deben tener un margen de libertad para estructurar el funcionamiento de su hogar. Sin embargo, es importante que se definan unas normas mínimas en las que haya acuerdo y sean asumidas por ambos.

La ruptura de una pareja es un proceso complicado y suele ser doloroso. Es posible que la relación sea difícil incluso después de la ruptura, o que no se desee mantener ningún vínculo personal con la expareja. Pero incluso en estos casos, debe procurarse que esto no interfiera en la relación que debería seguirse manteniendo en favor de hijos e hijas, y no debe olvidarse que ambos progenitores siguen siendo un elemento fundamental para su bienestar y para su buen desarrollo.

Procura_bienestar

Las nuevas parejas de los progenitores se integran en la estructura familiar como figuras adultas añadidas que acompañan al padre o a la madre y que, sin tener vínculos biológicos con las y los menores, asumen funciones relacionadas con su educación y crianza.

En las familias reconstituidas tradicionales, la madrastra y el padrastro sustituyen a un progenitor fallecido o ausente. En cambio, hoy en día es mucho más habitual que la reconstitución familiar se haya producido después de una ruptura o un divorcio. En estos casos, la nueva pareja del padre o de la madre se integra en una estructura familiar en la que los dos progenitores biológicos siguen estando presentes. Esto hace que sus funciones estén menos definidas y que la estructura familiar sea más compleja.

Aunque no existen normas sociales sobre el papel que deben desempeñar las parejas de los progenitores, se recomienda que den prioridad a la relación afectiva con los hijos e hijas no comunes y se mantengan en un segundo plano en lo que se refiere a la disciplina y el control.

Roles

Fuente: “Guía de Familias Reconstituidas”, editada por UNAF

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