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Ideas para gestionar el cambio en tu forma de ser padre o madre tras el divorcio o ruptura

De manera general, llamamos familia reconstituida a la formada por una pareja en la que al menos uno de los miembros tiene hijos o hijas de una relación anterior. Pueden tener su origen en el fallecimiento de uno de los progenitores, en su ausencia o en la ruptura o el divorcio.

Pero no todas las familias reconstituidas son iguales, tal y como vimos en el post “¿Por qué decimos que las familias reconstituidas de ahora son más diversas y complejas que las de antes?”

En los próximos post, vamos a ver algunos de los cambios más importantes que se producen en torno a estas familiasEmpezamos con el cambio que supone ser padre o madre después del divorcio o la ruptura. 

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– Para empezar, es importante reflexionar sobre cómo va a afectar la ruptura o el divorcio al rol como padre o madre. Sea cual sea la forma en que se haya organizado la convivencia después de la separación, habrá que ajustar las tareas y responsabilidades a la nueva situación.

– Si eres tú quien convive de forma permanente con tus hijas e hijos, tendrás que asumir en solitario algunas tareas que antes se compartían. Anticipa las dificultades que pueden presentarse y piensa en cómo vas a organizarte. Si es posible, contempla la posibilidad de que tu expareja asuma algunas tareas cotidianas. Esto favorecerá su relación con los hijos e hijas y facilitará tu tarea.

– Si no vas a vivir de forma permanente con tus hijos e hijas, es importante que sigáis manteniendo un vínculo fuerte. Tendrás que buscar nuevas reglas y hábitos para redefinir la relación en un espacio diferente. Si te es posible, implícate en alguna tarea cotidiana en la que puedas seguir participando aunque residas en otro lugar. Si vuestros hijos o hijas pasan la mitad del tiempo con cada progenitor, es especialmente importante que haya una redefinición de los roles que cada cual va a desempeñar.

Planificar conjuntamente la forma en que vais a repartir las tareas y responsabilidades es un paso importante para lograr el equilibrio. De igual manera, mantener un trato lo más fluido y amistoso posible con tu expareja no solo facilitará dicha planificación, sino que redundará en una mayor confianza y estabilidad emocional para las y los menores.

Si estas ideas te parecen útiles, ¡compártelas con aquellas personas que estén en esta misma situación! ¡Mucho ánimo!

Fuente: “Guía de Familias Reconstituidas”, editada por UNAF

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