Cuidar con Poesía: ‘Laberinto’, Wislawa Szymborska

Y ahora algunos pasos 
de pared a pared,
por esta escalera hacia arriba,
o por aquella hacia abajo,
y luego un poco a la izquierda,
si no a la derecha
del muro al fondo del muro
hasta el séptimo umbral,
de donde sea adonde sea,
hasta ese cruce
donde se encuentran
para cruzarse
tus esperanzas, errores, fracasos,
pruebas, intentos y nuevas esperanzas.

Camino tras camino,
pero sin regreso.
Accesible sólo aquello
que tienes frente a ti
y allí, como consuelo
vuelta tras vuelta,
sorpresa tras sorpresa,
tras la vista una vista.
Y puedes elegir
donde estar o no estar,
saltar, desviar,
con tal de no dejar pasar.

Así que por ahí o por ahí,
intuyendo, cruzando,
a tientas y atinando,
por atajos enredados.
Por la fila siguiente de la fila,
por corredores y puertas,
y rápido porque en el tiempo
siempre andas a destiempo
de un lugar a otro
a muchos que siguen abiertos
donde es oscuro e incierto
pero con luz y embeleso
donde es alegre y no alegre
por poco, tan cerca,
y en otra parte, otras partes,
aquí y allí, en cualquier parte,
dentro de lo malo no ha estado tan mal
como un paréntesis entre paréntesis
y todo bien a tu juicio
y de pronto un precipicio,
precipicio pero puente,
puente pero colgante,
colgante pero único,
porque otro no hay.

En algún lado debe haber una salida,
eso es más que seguro.
Mas no eres tu quien la busca,
ella te busca a ti.
Es ella la que va
tras de ti desde el principio,
y este laberinto
no es otra cosa que tú,
sólo tú, mientras se pueda,
sólo tú mientras sea tuya,
huida, huida.
Wislawa Szymborska . Premio Nobel de Literatura 1996
Dos puntos, ediciones Ígitur 2007

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