La Asamblea de Madrid se compromete a actuar contra la mutilación genital femenina

La Comisión de la Mujer de la Asamblea de Madrid ha aprobado, por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, la Proposición No de Ley para actuar contra la mutilación genital femenina en la Comunidad de Madrid. Puedes ver el vídeo de la comisión y escuchar las diferentes participaciones y debates en este enlace.

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Imagen de la votación de la Proposión No de Ley que se ha aprobado por unanimidad

La UNAF se siente satisfecha de haber contribuido a este proceso, transmitiendo a esta Comisión las claves para la actuación y prevención de esta terrible práctica, que constituye una forma de violencia de género y una grave violación de los derechos humanos de mujeres y niñas.

A partir de nuestra experiencia en la sensibilización y prevención de la mutilación genital femenina y de los numerosos aprendizajes que hemos realizado a lo largo de estos años, UNAF ha expresado a las diputadas y diputados de la Asamblea de Madrid los siguientes puntos a tener en cuenta en la elaboración e implementación de políticas públicas destinadas a luchar contra esta práctica:

1. Si bien la legislación es un marco necesario para velar por los derechos fundamentales y constituye un instrumento disuasorio para proteger a las niñas, no debe ser el único ni el primer instrumento. El primer instrumento debe ser la prevención.

2. El trabajo para la erradicación de la mutilación genital femenina debe estar centrado principalmente en la prevención y, por tanto, los recursos deben ser destinados a la prevención de forma prioritaria. Para ello se requiere la formación de profesionales así como la  información y sensibilización de la población inmigrante.

3. Es necesario impulsar la formación de los profesionales de la salud, la educación y los servicios sociales para que actúen en primera línea, y la formación de la judicatura y fuerzas y cuerpos de seguridad del estado para actuar en segunda línea, estableciendo itinerarios especializados de prevención e intervención, multidisciplinares y bien coordinados con el fin de que la labor de prevención sea efectiva, sin improvisar ni amedrentar a la población.

Es necesario conocer los contextos en que se produce la práctica para llevar a cabo un abordaje integrador. La MGF constituye una forma de violencia extrema contra las mujeres con unas características determinadas que hemos de conocer para poder intervenir.

4. Limitar la actuación de la Administración al cumplimiento de la Ley supone centrarse en un modelo punitivo y no preventivo que conlleva un doble daño: niñas mutiladas y además separadas de sus padres y madres cumpliendo una condena, estigmatizadas y sin entender lo que está pasando.

5. El Protocolo Sanitario, en cuya elaboración hemos participado, es un buen instrumento de prevención pero para funcionar requiere de una dotación presupuestaria para la formación de profesionales. No se puede aplicar un protocolo sanitario si el propio personal sanitario no conoce su existencia. Será solo papel mojado. Si queremos avanzar, mejoremos el protocolo, impliquemos a profesionales de otros ámbitos de primera línea de prevención (social y educativo, también a los medios de comunicación…), contemos con mediadoras y mediadores interculturales procedentes de los lugares de origen para el diálogo de pares y para aportar las claves necesarias para comprender los contextos en los que esta práctica tiene lugar. En ningún caso se trata de justificar pero, sin entender, no vamos a poder intervenir de una forma integradora. Cualifiquemos a los y las profesionales de todos los ámbitos para que puedan detectar e intervenir adecuadamente. Pongamos los recursos para que las mujeres y niñas que ya han sido mutiladas tengan la atención médica y el apoyo psicológico que precisan y que conozcan la gravedad y las consecuencias de esta práctica, es así como ellas mismas se convertirán en agentes multiplicadores para la prevención y para el cambio que requiere la erradicación de la MGF.

6. El ámbito sanitario es fundamental pero no debe ser el único: hay que formar a trabajadores/as sociales, educadores/as sociales, personal educativo, psicólogos/as, mediadoras y mediadores culturales procedentes de los lugares donde la práctica pervive, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, profesionales de la judicatura, etc.

7. Las organizaciones sociales llevamos años trabajando en este tema, avanzando poco a poco desde la prevención. Actuar sólo desde la punición es contraproducente y hará que las posturas se radicalicen. Solicitamos a la Administración que continúe poniendo los principales esfuerzos en esta línea preventiva, que es la que por experiencia sabemos que dará resultado.

Para concluir, UNAF hemos señalado “Necesitamos de la colaboración, el compromiso y la firme voluntad de todas y todos. Y especialmente de los poderes públicos, que tienen la capacidad y la responsabilidad de responder a la vulneración de derechos de la ciudadanía a la que representan”.

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