La labor de las ONG, en riesgo ante posibles recortes de la UE

El pasado 27 de mayo la Comisión Europea presentó una estrategia para superar los efectos negativos de la pandemia COVID-19 y preparar el futuro para las próximas generaciones, que, sin embargo, pasaba por recortar sustancialmente los presupuestos destinados a las organizaciones de la sociedad civil. La movilización de las ONG ha sido ejemplar y ha conseguido frenar, de momento, los recortes propuestos.

En estos meses de septiembre y octubre se siguen negociando matices a estos presupuestos de los que debemos estar pendientes, por si fuera necesario volver a realizar acciones que recuerden la importancia de las organizaciones de la sociedad civil, especialmente en estos momentos de crisis provocada por el COVID-19.

Es importante recordar que la sociedad civil es un elemento fundamental de la democracia y las organizaciones de la sociedad civil (ONGs) han participado activamente en el apoyo a las comunidades para hacer frente a la pandemia, proporcionando servicios sociales a personas en situación de vulnerabilidad o en riesgo, como personas mayores, pacientes, personas en cuarentena, minorías, mujeres que han sufrido violencia de género, personas migrantes y refugiadas. Han puesto en marcha proyectos para impulsar la capacidad de las instituciones públicas  y de la salud mediante el apoyo a los y las profesionales, la recaudación de fondos para hospitales, la organización de equipos médicos o la realización de campañas de información sobre la pandemia. Su trabajo ha sido  imprescindible y seguirá siéndolo para aliviar las consecuencias de la pandemia a los grupos sociales vulnerables, para mantener la cohesión social y la solidaridad, así como para fortalecer la legitimidad política del proyecto europeo en los años posteriores a la pandemia.

Las organizaciones de la sociedad civil llevan a cabo todas estas actividades mientras enfrentan enormes limitaciones financieras. Las fuentes de financiación para las organizaciones de la sociedad civil son cada vez más escasas, y el apoyo financiero de la Unión Europea es fundamental.

Las entidades miembro de la Red End FGM , entre las que se encuentra UNAF, unimos fuerzas para presionar al Parlamento Europeo y al Consejo de la UE, enviando cartas a los y las eurodiputados/as que estaban siguiendo el proceso del llamado ‘Marco financiero Plurianual’ para solicitar su apoyo, oponiéndonos a la propuesta de recorte y alentando al Consejo a rectificar lo que sería un gran error político. La petición incluía además un aumento del presupuesto asignado al Programa de Derechos y Valores.

El compromiso de las ONG en este tema ha sido vital y podemos lograr un enorme impacto si todos y todas trabajamos juntos a diferentes niveles, nacional y europeo.

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