“La mutilación genital es un intento de controlar la libertad y sexualidad de las mujeres”

Compartimos el reportaje sobre la prevención y erradicación de la mutilación genital femenina realizado en el programa de radio “Hablar por hablar”.

En él, Fátima Djara Sani, mediadora intercultural de Médicos del Mundo, y Luisa Antolín, responsable técnica del Programa de Prevención e Intervención ante la MGF de UNAF, explican las claves culturales para comprender la continuidad de esta práctica, el trabajo de sensibilización que se está realizando para su abandono y las necesidades y retos que plantean a nivel local e internacional.

Estas son las ideas claves:

– La mutilación genital femenina es una violación de los derechos humanos, está tipificada como una forma de violencia de género y perseguida penalmente.

– Además de este enfoque de derechos, la MGF tiene graves consecuencias para la vida y salud física y psicológica de las mujeres y niñas. Informar y mostrar la relación de estos problemas de salud y su origen en la mutilación es una estrategia básica pero poderosa para movilizar la consciencia de los y las que la practican y los beneficios de su abandono.

– Igualmente, la información rigurosa y precisa es necesaria para transformar el complejo entramado de mitos y falsas creencias que la sostienen: no está prescrita o ligada a un credo religioso (ya que es practicadas igualmente por comunidades de religión musulmana, cristiana, judía, animistas, etc.) y se sostiene y perpetúa en los mandatos patriarcales de género de castidad, virginidad, la pureza y limpieza (simbólica y física), lo que lo convierte en un mandato social. En muchas comunidades representa para las niñas un rito de paso a la edad adulta (de niña a mujer) que confirma su feminidad y le permite cumplir “adecuadamente” con el rol de género que le corresponde de “buena” esposa, madre e hija, y garantizar así “el honor” de la familia.

Mitos_MGF_Argumentos

– Uno de los grandes retos es facilitar ese cambio de paradigma en las comunidades que la practican, para que su abandono sea por convicción propia. Hacen falta muchos recursos para realizar el trabajo de campo necesario a nivel local.

– En los últimos años hay zonas donde ha habido grandes avances en este sentido pero hay que seguir desarrollando todo un trabajo coordinado a nivel local e internacional e involucrando a todos los agentes para lograr una verdadera prevención y su erradicación.

– La comunicación (hablar sin tabúes y con libertad), la educación, el arte y la cultura son estrategias que han demostrado su eficacia y su poder para empoderar y movilizar al cambio.

Si quieres contribuir a erradicar esta práctica en Guinea Bissau, colabora con el reto “Ni una niña más con mutilación genital” con tu donación y difusión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *