Las madres solteras en Marruecos, condenadas a una vida sin derechos

Se calcula que en Marruecos más de 30.000 mujeres solteras dan a luz cada año. Son “madres invisibles”, mujeres que sufren el rechazo de la sociedad y la familia y son perseguidas por una ley que condena las relaciones sexuales fuera del matrimonio, donde un embarazo constituye “la prueba del delito”.

La ley señala a las madres solteras como putas y a sus hijos como bastardos. Son las portadoras de los estigmas y los tabúes más profundos de la sociedad marroquí”, señala Lorenzo Benítez, director del documental “Madres Invisibles”, proyectado durante la III Jornada ‘Culturas, género y sexualidades’ organizada por la Unión de Asociaciones Familiares.

Mesa inaugural con Ascensión Iglesias, presidenta de UNAF

Mesa inaugural con Ascensión Iglesias, presidenta de UNAF
(Foto de César López de imagenenacción.org)

El resultado de esta criminalización y rechazo a las madres solteras marroquíes es una vida de exclusión, llena de sentimientos de culpa, vergüenza, dolor y sufrimiento, que aboca a estas mujeres a una situación de extrema vulnerabilidad. Y es que la falta de apoyos y la carencia de recursos económicos para afrontar la maternidad hace que las mujeres encuentren en los matrimonios forzados, los abortos clandestinos o el abandono infantil su única solución.

En Marruecos, el matrimonio infantil con niñas representa el 10% del total, se producen entre 600 y 800 abortos clandestinos al día, y la cuarta parte de los niños y niñas nacidos fuera del matrimonio son abandonados, siendo las niñas las más expuestas a la trata y la prostitución.

Sociedad patriarcal, discriminación y violencia de género

La situación de las madres solteras en Marruecos tiene su origen en una sociedad patriarcalque condena el adulterio pero permite la prostitución, el abuso sexual y el acoso. Una sociedad de marcadas diferencias de género donde la mujer se encuentra relegada al espacio privado y sometida a un estricto control normativo de su conducta”, explica la sexóloga Lidia Luque.

Los hermanos, padres y primos son los vigilantes de la conducta de las mujeres, ya que sobre ellas recae el “honor de la familia”. Además, socialmente se refuerzan conductas relacionadas con el pudor femenino (reflejadas en la forma de vestir, la virginidad, la ocupación del espacio privado…) que las mujeres asumen como propias porque les hace sentir bien y aceptadas a nivel social. “Acabas sintiendo que tú eliges esos comportamientos desde tu autonomía y libertad. Sin embargo, son conductas condicionadas socialmente que no buscan la libertad ni el disfrute de la mujer sino su control y sometimiento”, afirma la activista y mediadora intercultural marroquí Zoubida Boughaba.

Zoubida Boughaba, activista y mediadora intercultural marroquí

Zoubida Boughaba, activista y mediadora intercultural marroquí.
(Foto de César López de imagenenacción.org)

En este contexto no es de extrañar que en las relaciones sexuales fuera del matrimonio el castigo recaiga sobre la mujer, con una ley que permite la violencia de género y los homicidios de honor si esta comete adulterio y donde un embarazo fuera del matrimonio es la prueba de un delito del que solo a ellas se las considera responsables.

Vulneración de los derechos sexuales y reproductivos

En el encorsetamiento de las relaciones personales y de noviazgo y el tabú de las relaciones sexuales fuera del matrimonio influyen varios factores. Por un lado, la religión impide que se cuestionen los estamentos sociales y legales establecidos, porque se interpreta como un cuestionamiento religioso.  Por otro, a pesar de una cierta “modernidad” que llega a través de los medios de comunicación, se está produciendo una re-islamización que acentúa la presión hacia comportamientos “puritanos” en las mujeres. Y por último, el lento cambio social impide avanzar de forma más eficaz en materia de derechos sexuales y reproductivos.

En este sentido, cabe recordar que la Organización Mundial de la Salud reconoce que los derechos sexuales son derechos humanos e incluyen el derecho de todas las personas a una sexualidad libre de coerción, discriminación y violencia. Algo que no se cumple en el caso de las mujeres marroquíes y a lo que se unen el difícil acceso a información y métodos anticonceptivos, una planificación familiar dirigida a aumentar los embarazos pero no a su prevención, y la prohibición legal del aborto, que las obliga a su realización de forma clandestina y peligrosa para su salud y sus vidas.

Claves para el avance

Ante esta situación de discriminación y desprotección de los derechos de las madres solteras en Marruecos y de las mujeres marroquíes en general, es necesario continuar trabajando en la visibilización y la denuncia, teniendo en cuenta el trabajo que algunas asociaciones del país ya están realizando. “Para lograr cambios debemos ir de la mano de la sociedad civil marroquí, que es el futuro, el progreso”, asegura Lorenzo Benítez.

Lorenzo Benítez, director de la película 'Madres invisibles'

Lorenzo Benítez, director de la película ‘Madres invisibles’
(Foto de César López de imagenenacción.org)

Además es clave el trabajo no solo en Marruecos sino también en España con la población migrante, una labor en la que UNAF está inmersa desde hace 10 años promoviendo la salud sexual a través de un programa apoyado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social para la sensibilización de esta población y de las y los profesionales que la atienden, ya sea desde el ámbito sanitario, educativo o social.

En el caso de la población migrante, la sensibilización se realiza a través de talleres donde se potencia un concepto de sexualidad saludable y positiva, y se fomentan actitudes respetuosas y orientadas a la libre toma de decisiones, facilitando herramientas y conocimientos que les permitan vivir su sexualidad de forma plena y satisfactoria, con conductas responsables y libres de riesgo. En el caso de las y los profesionales, a través de cursos donde se comparten herramientas para abordar la complejidad que entraña la sexualidad humana y las diferentes sexualidades atendiendo las especificidades culturales y el género. A esto se suman jornadas de sensibilización anuales para abordar cuestiones específicas de interés general para la promoción de la salud sexual en nuestro país.

En esta labor de sensibilización, UNAF incorpora a mediadoras y mediadores interculturales, que juegan un papel fundamental al ofrecer las claves culturales necesarias para acercarse a la población migrante y empatizar con su realidad.

Si te interesa este tema, puedes consultar algunos de los materiales que hemos desarrollado, recogiendo el conocimiento y experiencia acumulado en este tiempo. Están en varios idiomas y con enfoque intercultural para facilitar su acceso a personas de diferentes nacionalidades y culturas:

>> Guía para profesionales: Claves para aproximarse a la sexualidad de las personas migrantes

>> Guía de información y orientación sexual para personas migrantes (castellano)

>> Guide d’information et d’orientation sexuelle pour les personnes immigrées (francés)

>> Sexual guidance and information for immigrants (inglés)

>> Guía de información y orientación sexual para personas inmigrantes (árabe)

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