¿Son necesarias nuevas formas de vivir la pareja y la sexualidad?

¿Cuáles son los problemas a los que se enfrentan las parejas en la actualidad y cómo afrontarlos?  Este ha sido uno de los temas más controvertidos durante la celebración del XII Congreso Español de Sexología, al que hemos asistido este pasado fin de semana, para aprender y aportar a los y las profesionales de la sexología claves culturales para abordar la sexualidad de las personas inmigrantes. 

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En relación a esos problemas, Rafael Godoy por ejemplo ha apuntado que “en la pareja, la rutina no es mala en sí, solo cuando nos deriva en monotonía y aburrimiento pues, eso es lo que nos aleja del deseo. En esta misma línea, la Dra. Miren Larrazabal, Presidenta del Congreso y parafraseando al escritor Noel Clarasó ha indicado que “las parejas no se separan porque discuten sino por que bostezan.” Por ello, el reto propuesto es el planteamiento de nuevos modelos de pareja, la búsqueda de fórmulas para erotizar a terceros y la idea de “vincularse sin atarse”.

Así mismo, según Larrazabal, es importante alejarnos de la idea de que monogamia y fidelidad son sinónimos y debemos “desintegrar el modelo tradicional de pareja-fusión y abogar por una nueva forma de vivir en pareja que pase por la recomposición y la creación de un nuevo tejido de experiencias.”

Tal y como reza el lema del congreso “Respuestas a los desafíos del conocimiento sexual”, durante los tres días se han abordado temas tan novedosos como la inhibición sexual masculina. “La presión en el sexo ahora recae sobre el hombre: tiene la presión de satisfacer a la mujer y eso le provoca un sentimiento de tarea porque solo se es competente si la mujer disfruta”, ha explicado Antoni Bolinches i Sánchez. En definitiva, las altas expectativas provocan el miedo al desempeño de la actividad sexual y generan en el hombre estrés, inhibición y un deseo sexual hipoactivo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAOtra de las cuestiones centrales del encuentro ha girado en torno a la importancia de la educación sexual a lo largo del ciclo de vida formativopara conseguir la equidad relacional y una sexualidad libre, sana, saludable y responsable, insiste Larrazabal.

Esta educación afectivo-sexual nos sirve como escudo protector frente a la violencia de género: es posible aprender valores en igualdad luchando contra los estereotipos sexistas que son germen de la violencia de género.

Durante el cierre del Congreso, Julián Fernández de Quero ha recibido un homenaje por su trayectoria en el ámbito de la sexología, su aportación a la transformación de las masculinidades y en definitiva, a la igualdad de género.

En próximos post, profundizaremos en algunos de estos temas, para continuar divulgando y promocionando estas cuestiones tan importantes para la salud y el bienestar de las personas hoy en día.

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