Contenido del programa
4. MODELOS FAMILIARES: Características
5. MITOS Y REALIDADES DE LA DIVERSIDAD FAMILIAR
6. CONTACTO CON EL PROGRAMA
7. RECURSOS PARA FAMILIAS
PROGRAMA “SOMOS DIVERSAS, SOMOS FAMILIA”

Familia nuclear tradicional

Familia clásica biparental compuesta de mujer, hombre y descendencia bilógica. Actualmente también se consideran los hijos e hijas adoptados/as y acogidos/as. 

Es un concepto de familia que ha sido desarrollado en occidente para denominar al grupo familiar que se conforma por progenitores: madre y padre y sus hijos/as. Es el más extendido en España y, en general, en sociedades postindustriales.

La propia familia nuclear también ha experimentado una evolución importante en las últimas décadas. El reconocimiento de los derechos de las mujeres y de los niños, las niñas y adolescentes, la incorporación de la mujer en la vida laboral y social y un mayor reconocimiento de las libertades sexuales, entre otros aspectos a considerar, han favorecido el tránsito y evolución de un modelo tradicional de familia hacia una concepción más moderna y plural de la misma. La organización familiar, y dentro de ella, los roles de la mujer, de los niños/as y jóvenes y las relaciones de poder en la familia, se han democratizado y son aspectos que han transformado profundamente los valores, comportamientos y relaciones en este tipo de familias.

 

Las crisis en las familias nucleares biparentales:

  • Posible mantenimiento de los roles rígidos heteropatriarcales tradicionales en que la de mujer cuenta con un rol de cuidadora y el hombre con un papel normativo y económico (trae el sustento al hogar).
  • Diferencias de estilos educativos entre los progenitores.

Parentalidad Positiva en las familias nucleares biparentales:

Algunos criterios educativos a tener en cuenta en el modelo de familia biparental serían:

  • Desplegar una mayor flexibilidad en los roles, evitando los tradicionales del hombre como proveedor económico y el que establece las normas y la mujer como figura encargada de las tareas domésticas y del cuidado.
  • Procurar una coeducación y corresponsabilidad equitativa e igualitaria en los cuidados domésticos y afectivos.
  • Dedicar tiempo de calidad y cuidar las relaciones entre los progenitores y sus hijos e hijas.
  • Establecer límites y responsabilidades a los hijos e hijas claros y adaptados a su edad y consensuados por ambos miembros de la pareja. Los progenitores han de ser un equipo en la educación y cuidados.