Contenido del programa
4. MODELOS FAMILIARES: Características
5. MITOS Y REALIDADES DE LA DIVERSIDAD FAMILIAR
6. CONTACTO CON EL PROGRAMA
7. RECURSOS PARA FAMILIAS
PROGRAMA “SOMOS DIVERSAS, SOMOS FAMILIA”

Familia reconstituida

La formada por una pareja en la que uno o ambos miembros de la misma tienen hijos o hijas de una relación anterior, pudiendo residir con la nueva pareja o bien con su otro progenitor. Esta nueva situación de duplicidad de hogares y de nuevas figuras adultas, como son las nuevas parejas, dan lugar a un nuevo modelo de familia y a relaciones familiares distintas a las que se desarrollan en las familias tradicionales.
La Familia Reconstituida es un modelo que ha existido siempre, generalmente derivadas de situaciones de viudedad, pero que nunca como ahora había supuesto una ruptura con las reglas de funcionamiento de la familia tradicional. Las familias reconstituidas suponen un profundo cambio de la estructura, de las normas y de los modos de relación entre los integrantes de las familias. 

Podemos encontrar varios tipos de familia reconstituida:

  1. La familia reconstituida que proviene de la muerte de uno de los cónyuges. El padre o la madre viudo o viuda crea una nueva familia y aparece la figura del padrastro o madrastra.
  2. Persona separada o divorciada que tiene hijos/as y cuya expareja se ha vuelto a emparejar.
  3. Nueva familia que se conforma tras una ruptura de pareja y donde uno de sus miembros tiene hijos/as de una relación anterior y pueden llegar a tener hijos/as en común.
  4. Nueva familia que se conforma tras una ruptura de pareja, en la cual los dos miembros de la pareja tienen hijos/as de una relación anterior y pueden llegar a tener hijos/as en común. Es el modelo más complejo.

Las crisis en las familias reconstituidas:

  • Se puede dar un importante número de cambios al que se tiene que hacer frente en poco tiempo, que exige un proceso de adaptación general, de la nueva pareja entre sí, la acomodación de los/as hijos/as con la nueva pareja de su padre/madre y viceversa, el ajuste a un nuevo hogar, zona de residencia, a un estatus económico diferente, etc. Estas reorganizaciones añaden tensión a la vida familiar que pueden afectar a la calidad de la crianza.
  • En este tipo de estructura hay una pérdida implícita, ya que estas familias provienen de rupturas de pareja o de la muerte del cónyuge, y han de aprender a manejarse con estas pérdidas y el proceso emocional que conllevan. Si no se ha elaborado esa pérdida adecuadamente y con suficiente tiempo, los conflictos a los que tendrá que enfrentarse el nuevo sistema familiar se multiplican.
  • En estas familias puede ser motivo de conflictos la indefinición del rol del padrastro/madrastra y sus distintos niveles de implicación en la crianza de sus hijastros/as que, en muchos casos, mantienen una relación con sus padres y madres biológicos.
  • Cuando la custodia es compartida y existen dos hogares, puede ocurrir que los/as menores se conviertan en informadores de lo que ocurre en uno u otro lugar, siendo víctimas de la manipulación de uno de los progenitores, o ser el/la menor quien chantajee con irse al otro hogar si no consigue sus demandas.

Parentalidad Positiva en las familias reconstituidas:

Algunos criterios educativos a tener en cuenta en el modelo de familias reconstituidas serían:

  • Facilitar la expresión de los sentimientos del niño, niña y adolescente para que se sienta seguro/a y en confianza de expresar sus emociones, dudas, miedos e incertidumbres ante la nueva situación familiar.
  • Evitar dar a los niños, niñas y adolescentes mensajes contradictorios.
  • Mantener la red social y las pertenencias de los hijos e hijas en cada uno de los hogares (si hubiera varios), ya que son su referente de estabilidad e identidad.
  • Practicar una crianza y pautas educativas cooperativas entre los progenitores de modo que no existan normas distintas o conductas permisivas del progenitor con el que no se convive.
  • No exigir afecto y aceptación inmediato por parte de los hijos e hijas de uno de los progenitores hacia los nuevos miembros de la familia, ya que este proceso de reconstrucción lleva su tiempo para aceptarlo y adaptarse a la nueva situación.
  • Mantener el contacto o asociarse con familias que tienen una situación familiar similar.