Más de 150 familias participan en el taller afectivo-sexual de UNAF

Madrid, 28 septiembre 2021 .- UNAF celebró el 27 de septiembre un taller afectivo-sexual para familias en formato online con la psicóloga Jésica Joaquín, que compartió con más de 150 padres y madres algunas pautas útiles sobre cómo, cuándo y qué información dar sobre sexualidad a sus hijos e hijas.

Aunque educar en el afecto y la sexualidad es algo que dejamos en un segundo plano, lo cierto es que es fundamental para nuestro desarrollo como personas. «La sexualidad nos acompaña siempre y engloba todo lo que somos. Por eso es tan importante la educación afectivo-sexual desde edades tempranas, adecuándola a cada edad», recordó Jésica Joaquín.

Y prueba de que es necesaria es que el 62% de adolescentes entre 13 y 17 años ha visto pornografía alguna vez, el 46% no utiliza siempre método de protección, para el 67% la fuente principal de información es el grupo de iguales y al 49% le gustaría tener más información sobre sexualidad.

Por ello, Jésica Joaquín señaló: «Hay que procurar que la información llegue antes que las dudas. Así podrán desarrollar un sentido de responsabilidad en su sexualidad y actuar correctamente. ¿Hablarías de lo que es el preservativo antes o después de que tu hija o tu hijo te diga que va a tener un bebé?».

Y para ello desmontó algunos mitos y aclaró que hablar de sexualidad no incita a la práctica sexual, que un hijo o hija no pregunte no quiere decir que no tenga curiosidad, hablar de que a los niños y niñas los trae la cigüeña solo crea confusión, la educación sexual es necesaria a todas las edades, no hay temas solo a tratar con chicos y otros con chicas y que hablar de sexualidad es algo más que hablar de genitales o reproducción.

Jésica Joaquín, psicóloga

Además, ofreció pautas educativas en función de las edades de las y los menores. Así, aconsejó que de 0 a 3 años se use el juego y el contacto como vía de comunicación para que niños y niñas expresen sus deseos y emociones, permitirles explorar su cuerpo desde una imagen positiva y llamar a los genitales por su nombre.

En la etapa de 3 a 6 años, es importante favorecer el conocimiento del propio cuerpo y las diferencias sexuales, enseñarles a cuidar su cuerpo, facilitar una relación de confianza para que pida ayuda cuando sea necesario y ofrecer modelos de relación desde el respeto.

Explicar las cosas y responder a sus preguntas es importante en la edad de 6 a12 años. Si los progenitores muestran miedo o vergüenza, los niños y niñas buscarán la información en otro lugar. Es una etapa de preparación a la adolescencia: ver la sexualidad con naturalidad y saber los cambios que van a vivir.

En la adolescencia padres y madres deben favorecer una actitud positiva hacia la sexualidad como una forma de comunicación, de salud, de placer, afectividad…, propiciar valores de igualdad, respeto y responsabilidad, hablar sobre prácticas y situaciones de riesgo, y garantizar el acceso de hijos e hijas a la información.

En definitiva, se trata de abordar con naturalidad el interés de hijos e hijas por la sexualidad, dialogar, mostrar la realidad frente a los mitos de la pornografía, fomentar la autoestima y control sobre el propio cuerpo, enseñarles a decir no y denunciar comportamientos no deseados.

Por último, Jésica Joaquín recordó que «la educación afectivo-sexual es un derecho» y compartió algunos recursos que abordan la sexualidad de forma positiva para las diferentes etapas de hijos e hijas.

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