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UNAF reclama en el Senado políticas familiares adaptadas a la diversidad y recursos estables de acompañamiento a las familias

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La presidenta de la Unión de Asociaciones Familiares (UNAF), Ascensión Iglesias, defendió el 30 de junio ante la Comisión de Derechos de las Familias del Senado la necesidad urgente de adaptar las políticas públicas a la realidad actual de las familias en España, marcada por una diversidad creciente y por dificultades económicas que afectan de manera directa a la crianza y al bienestar infantil.

Durante su intervención, recordó que «las familias ya han cambiado; ahora es el sistema el que tiene que adaptarse», subrayando que hoy conviven modelos biparentales, monoparentales, reconstituidos, adoptivos, LGTBI, migrantes o familias con discapacidad, entre otros. A pesar de ello, denunció que las normas y servicios públicos siguen respondiendo a un modelo tradicional que genera desigualdades, invisibilidad y falta de acceso efectivo a derechos.

Pobreza infantil y falta de inversión: un problema estructural

Ascensión Iglesias alertó de que la crianza se ha convertido en un factor de presión económica. Criar a un hijo cuesta de media 758 euros al mes, una cifra que ha aumentado un 13% en dos años. Además, el 43% de los menores vive en hogares con dificultades para afrontar gastos imprevistos.

La presidenta destacó que España registra una de las tasas de pobreza infantil más altas de la Unión Europea, con un 28,4%, y que la inversión en políticas familiares —entre el 1,5% y el 1,6% del PIB— sigue por debajo de la media europea del 2,5%. Esta insuficiencia, afirmó, genera un círculo de vulnerabilidad que se traduce en mayor coste social a largo plazo.

Cambio de modelo: del asistencialismo al acompañamiento

La presidenta de UNAF reclamó abandonar el enfoque asistencial tradicional, centrado en la carencia y la reacción ante situaciones de alta vulnerabilidad, para avanzar hacia un modelo de acompañamiento continuado y preventivo. «No se puede proteger a la infancia sin fortalecer a las familias», señaló, insistiendo en la necesidad de actuar sobre factores como el estrés parental, el aislamiento social o la precariedad económica.

También pidió incorporar la voz de las familias en el diseño, evaluación y mejora de las políticas públicas, así como integrar programas basados en evidencias en la cartera de servicios.

La mediación familiar, clave para prevenir conflictos

Ascensión Iglesias dedicó buena parte de su comparecencia a destacar el papel de la mediación familiar como herramienta para prevenir y resolver conflictos, reducir la judicialización y proteger el interés superior del menor. Recordó que la mediación fortalece habilidades de comunicación y cooperación entre progenitores, especialmente tras una ruptura.

Sin embargo, advirtió de la desigualdad territorial en su regulación, el bajo conocimiento social y la necesidad de mayor especialización profesional. Propuso garantizar acceso universal, establecer estándares comunes de formación y promover una cultura de mediación desde edades tempranas.

Financiación estable para garantizar continuidad

La presidenta de UNAF denunció que muchos servicios de apoyo a las familias dependen de subvenciones anuales, lo que provoca discontinuidad y deja a familias sin atención. Reclamó financiación estructural, planificación a medio y largo plazo y estabilidad en los servicios, porque —recordó— «la intervención con familias requiere tiempo. Y sin tiempo, no hay impacto».

Todas las familias cuentan

UNAF concluyó su intervención con un mensaje claro: España es ya un país de familias diversas, pero las políticas públicas aún no se han adaptado plenamente. Invertir en familias, afirmó, es invertir en igualdad y en el futuro del país.

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Comunicación UNAF

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